Historia

BARRANCAS UNA APROXIMACION A SU HISTORIA

Barrancas es una población ubicada en el centro del departamento San Jerónimo en la provincia de Santa Fe, que surgió como la mayoría de los poblados del último tercio del siglo XIX al impulso de las transformaciones económicas en la zona pampeana y del medio de transporte que dinamizó estos cambios: el ferrocarril.

Pero esta es la segunda fase de un proceso histórico que desde sus raíces en la etapa colonial misma, y según la opinión de algunos estudiosos, en la de conquista y colonización del territorio argentino.

Revisando estas crónicas podemos mencionar que en el siglo XVI, en una carta del conquistador español Dn. Domingo Martínez de Irala al rey de España dice que navegando el Paraná se atacaba a las embarcaciones desde "las barrancas de los Chanáes", dificultando el paso a las tierras de Curunda (hoy Coronda), haciendo alusión a los aborígenes nativos del lugar, expresión que también utilizara Dn. Pedro de Mendoza.

Estas son las primeras citas que se pueden encontrar con respecto al pasado indígena de la comarca: los indios de la parcialidad chaná, de cuya existencia se han hallado restos de utensillos de uso doméstico (trozos de vajilla, cerámicas zoomorfas, armas rústicas, pipas, etc) o de uso ceremonial (urnas funerarias, cabezales rituales, etc.) como también restos humanos en enterratorios ubicados en la costa del río Paraná o islas aledañas. (Muchos de estos restos pueden encontrarse en la actualidad en el Museo Público de Barrancas).

También de esta época datan las fundaciones de los primeros fuertes españoles en territorio sudamericano: Santi Spitiru a la altura de la localidad de Puerto Gaboto, y Nuestra Señora de la Buena Esperanza en el actual Puerto Aragón, jurisdicción de Barrancas.

Conquistado y colonizado por los españoles algunos espacios del territorio santafesino y en especial el del corredor fluvial paranaense, comienza la etapa de poblamiento propiamente dicha, con la cual toman impulso pequeños caseríos ubicados sobre el denominado "Camino Real" que unía las principales poblaciones del territorio argentino, en este caso Santa Fe y Rosario, con el Puerto de Buenos Aires y con las ciudades mediterráneas de Córdoba, Santiago del Estero y Tucumán que a su vez se vinculaban con el Alto Perú y las minas de plata de Potosí.

El "Pago de las Barrancas" surge así como un apeadero, sitio de postas y de recambio de caballadas, ubicado sobre el Camino Real y el camino a Puerto Aragón, puerto natural sobre el río Coronda.

Este lugar , hacia el siglo XIX era denominado "Las Barrancas", creciendo con un ritmo acelerado, llegando a configurar una población con escuela, comisaría, estafeta postal, control de cargas y embarques, ladrillería y todos los comercios necesarios para la vida cotidiana de sus habitantes (según el censo de 1886 llegaban a 1400 habitantes, aproximadamente)

El mayor auge de ésta fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando, posterior a la victoria de Caseros, el presidente Urquiza decreta la libre navegación de los ríos del país. Es allí donde todos los pequeños puertos de embarque a lo largo de la costa del río Paraná y sus afluentes, entre ellos Puerto Aragón y su vecino Puerto Piedras (actualmente distrito de San Fabián) toman un valor y actividad económica importante que activará la producción de la zona ya que por estos puertos se vehiculizaba el comercio de cereales (granos y harinas), frutos del país, derivados de la ganadería, etc., como así también un importante movimiento de pasajeros.

Esta comunidad adquiere su autonomía comunal el 29 de enero de 1896 (fecha que muchos toman como fundacional) pero luego el gobernador anula esta autonomía, posición que es luego revista y se restituye la Comisión de Fomento.

La prosperidad económica se mantiene hasta los últimos años del siglo cuando la construcción del ferrocarril traslada el eje económico hacia el oeste, y ya los puertos de embarque y la navegación en sí, son tomados como parte de un modelo "no operativo" e incluso "atrasado" para el nuevo país que se buscaba. Sumado a ello dos fenómenos naturales importantes como la gran inundación de 1905 y vientos huracanados que destruyeron buena parte de las instalaciones y viviendas, provocaron la migración de habitantes hacia el nuevo emplazamiento.

Así es como "Las Barrancas", más conocido hoy como "Barrancas Viejo" fue olvidando su existencia hasta ser hoy un recuerdo, y creció, junto a las vías del nuevo ferrocarril y a su estación la actual Barrancas.

En tierras que eran propiedad de Dr. Lisandro de la Torre se realiza la planificación del pueblo. Dn. Juan Protto y Dn. Lisandro Paganini diagraman los solares y los espacios públicos (edificios cívicos, iglesia, plazas, etc.) y ya en 1905 se venden los primeros terrenos a ambos lados de la estación ferroviaria como era costumbre de la época.

La radicación de vecinos provenientes de Barrancas Viejo, Puerto Aragón y Puerto Piedras sumado a los que arriban al país desde Europa atraídos por la política inmigratoria provincial, van configurando su fisonomía social y cultural. De este modo se abren espacios económicos en el campo y en el comercio en sus más variadas ramas, y también en lo cultural con biblioteca popular, clubes recreativos y deportivos, escuelas de artes y oficios, agrupaciones tradicionalistas, instituciones eclesiásticas, etc.

Hacia mediados del siglo ya es Barrancas una población caracterizada en el departamento por su avance económico y su oferta cultural, pues con un perfil de industrias locales en avance, se distingue como un pueblo que brilla con luz propia.

Se crean nuevas instituciones vinculadas a su quehacer, como la Escuela Nacional de Comercio, la Escuela de Formación Técnica que prepara alumnos orientados al trabajo industrial y Escuelas de formación en oficios para varones y mujeres que dan una muestra acabada del interés de su gente.

En la actualidad muchas de sus industrias han decaído o desaparecido pues el pueblo no es ajeno a los vaivenes económicos del país y también aquí el modelo neo liberal dejó su impronta; pero es cierto que, como dice el poeta ".. de lejos dicen que se ve más claro, que no es igual quién anda y quien camina", y muchos de sus hijos, profesionales exitosos, comerciantes o empresarios prósperos o artesanos laboriosos, vuelven al pueblo pues buscan realizar sus proyectos, otros dinamizar su economía, otros la seguridad de lo propio.

Barrancas tiene una historia propia, pasada y presente que nos compromete a todos, con nuestras luces y sombras pero que, sin lugar a dudas, nos hace partícipes de su destino de pueblo.

Mónica Oronao
Bibliografía consultada:
Archivo de la Provincia de Santa Fe
Cervera, Manuel "Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe".
Del Popolo, Vicente " Síntesis histórica de un pueblo".
Documentaciones Varias.